Semana 39
La vuelta a casa
Cierras la puerta de tu casa y, de golpe, tú, el padre y el bebé estáis sólos. No hay enfermeras a quién recurrir en caso de duda y no sabes por donde empezar. No te preocupes, las cosas fluirán si le das su tiempo.
Cuando estas en la Maternidad todo pasa muy rápido. Tu recuperación, las pruebas de tu hija, las enfermeras entrando y saliendo, las visitas… Es fácil que te sientas cómo si estuvieras en una nube. Pero todo cambia cuando llegas a tu casa. Tú, el padre y el bebé estáis solos. Todo es nuevo y quizás, a veces, sientas vértigo. Esto es una cosa que le pasa a casi todas las madres primerizas, así que dale tiempo para que cada cosa vaya ocupando su lugar.
Un tiempo para conocerse
Muchas mujeres piensan que desde el momento del parto se establece un vínculo de unión que hará que todo surja de manera instintiva. Aunque en algunas casos puede ser así, tenéis que dar tiempos al conocimiento mutuo. Cada llanto, cada gesto os puede hacer sospechar que algo va mal. Normalmente no es así, y cuando vais conociendo vuestro bebé sabréis que esto significa que tiene hambre, que hay que cambiarlo o que tiene gases. El nuevo equipo, padres y niño, se tiene que conocer. Descubre qué os gusta y qué significado tiene cada gesto o reclamo del bebé. No seréis unos padres experimentados desde el primer día, tened paciencia.
Tiempo para ti
Seguir los ritmos que marca el recién llegado, en algunos casos, puede resultar agotador. Aprende a compartir responsabilidades con el padre e intenta tener tiempo para ti. Descansa, cuida tu cuerpo, la episiotomía, los pechos, la recuperación de la piel… y dedica un ratito para pasear. También recuerda que tu pareja y tú necesitáis tiempo para los dos, para hablar de lo que sentís y planificar vuestra nueva vida.
Paso a paso
Posiblemente todo el mundo opine sobre lo que es mejor para el bebé. Aunque lo hagan con toda la buena voluntad del mundo, tómate estos consejos con calma y adapta tu vida a aquellas cosas que pienses que te pueden ayudar. Todo irá encajando despacio. El día a día te dictará lo que es mejor en tu caso y cuáles son tus pequeños trucos.
La prioridad sois vosotros
Es muy normal que, cuando vuelvas a tu casa, las visitas de familiares y amigos sean diarias. Todos quieren felicitaros y conocer el bebé. La casa se llenará de regalos y flores, para celebrar tu maternidad. Ten cuidado, a pesar de que esto es magnífico, te puede llegar a estresar un poco. Si este es tu caso, intenta repartir las visitas a lo largo del tiempo y reserva ratos para vosotros.
Establece prioridades
No puedes ser una madre a tiempo completo, mantener la casa impoluta, hacer comidas elaboradas, tener tiempo para ti y ser encantadora con las visitas. Delega responsabilidades en tu pareja. Hasta que encuentres el ritmo de la nueva rutina es importante que te relajes y descanses puesto que acabas de pasar por un parto.





