Sábado, 19 de mayo de 2012

Semana 37


El nacimiento y sus pruebas

Cuando se acaba el parto, al bebé le hacen varias pruebas médicas con el fin de asegurar que se encuentra en perfecto estado de salud.

Además de los conocidos procedimientos para medir y pesar el bebé, hay otras pruebas a las que se someterá a tu hija después del parto o a lo largo de vuestra estancia al hospital. Aquí explicamos las más habituales para que sepas qué información se consigue con cada una.

Test Apgar

Nada más nacer se le hará el conocido test de Apgar. El médico presta atención al color de la piel del bebé, el ritmo cardíaco, la respuesta a estímulos, el tono muscular y la respiración. Cada uno de estos aspectos obtiene una puntuación entre 0 y 2 y, si la suma de todos ellos supera los 7 puntos, el bebé pasará el examen con nota. Si queda por debajo de los 7 puntos habrá que asegurarse que no hay problemas encubiertos. Para confirmar el resultado, posiblemente se repetirá el test después de cinco minutos.

Vitamina K

Otro de los protocolos más seguidos actualmente en las maternidades es el de inyectarle un complejo de vitamina K. De este modo se pretende prevenir la llamada enfermedad hemorrágica del bebé.

Test de Guthrie

Otro test muy habitual con el cual hace falta que te familiarices es el test de Guthrie o PKU. Se hace unos dos días después del nacimiento y se basa en la extracción de una gota de sangre del pie. Mediante el análisis de esta sangre se descartarán enfermedades como de hipotiroidismo, fibrosis quística o galactosemia.

Revisión general

Durante el tiempo de estancia en el hospital, el pediatra también dedicará tiempo a explorar los oídos, la nariz, los ojos, la boca y el cuello del bebé. Le hará una palpación abdominal para confirmar que todos los órganos se desarrollan bien y tienen el tamaño y la posición idónea.

En esta exploración también se asegura que el cordón umbilical está en buen estado.

Lesiones del parto

Si el parto no es un momento fácil para ti, mucho menos lo es para el bebé. El viaje por el canal del parto puede causarle dislocaciones, por ejemplo de clavícula. Esto es más habitual en bebés grandes. Pero no te preocupes, puesto que curan de manera casi espontánea. En esta revisión también se descartará la luxación de cadera, muy habitual en los partos de nalgas.

Estudio neurológico

Además del examen puramente físico, se le hará una revisión a la salud neurológica del bebé. Para ello se comprueba si se producen una serie de reacciones automáticas, casi instintivas; si es así sabremos que tiene una buena salud neuronal. Son reflejos que tienen todos los bebés y que después irán perdiendo.

Pruebas del bebe

  • Instinto de succión: le permite alimentarse.
  • Reflejo de presión: el bebé coge con su mano el dedo que se le ofrece. Lo hace con tal fuerza que podría aguantar todo su peso.
  • Reflejo de marcha automática: el médico coge el bebé por debajo las axilas porque se mantenga en posición vertical. En este rato el bebé estirará las piernas y hará el intento de andar
  • Reflejo del mono: de una manera controlada, el médico suelta la cabeza del bebé hacia atrás. El bebé creerá que cae y abrirá las piernas y los brazos haciendo un gesto que recuerda un abrazo. Inmediatamente los volverá a cerrar.

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