Semana 4
Hábitos saludables
Cuando sepas que estás embarazada, seguramente pondrás más atención para mejorar tus hábitos. Haremos juntos un pequeño repaso de algunas cosas que no debes olvidar.
Una embarazada no es una enferma y, salvo algunas excepciones, puede llevar una vida completamente normal. En cualquier caso, hay cosas a las cuales tendrás que prestar atención.
Empezamos por el principio: hay cuestiones de salud que deben regir nuestra vida siempre, pero mucho más ahora que serás la única fuente de energía del futuro bebé. Parece que está claro que tenemos que acabar con los hábitos más perjudiciales, como por ejemplo el consumo de drogas, alcohol o tabaco. Si tienes algún tipo de adicción y crees que eres incapaz de renunciar, habla con tu médico porque él sabrá como ayudarte.
Ojo con los estimulantes y los medicamentos
Es mejor también que evites la cafeína o sustancias estimulantes, aunque sobre esto no haya un acuerdo total. Algunos médicos restringen totalmente el consumo; otros, simplemente limitan las cantidades recomendadas. Por otro lado, tendrás que evitar tomar medicamentos por tu cuenta. En el supuesto de que necesites algún tratamiento, tendrás que consultar siempre con tu médico o farmacéutico.
Los espacios contaminados
Presta atención al entorno que te rodea y evita todo el que te inspire desconfianza, como por ejemplo los espacios contaminados o los productos tóxicos en general. También tendrás que evitar el contacto con animales poco cuidados, especialmente gatos (portadores de la toxoplasmosis).
El momento de mejorar los hábitos de la familia

Cuidándose
Además de todo aquello que debes evitar, también hay muchos hábitos que puedes mejorar. Seguro que si lo piensas, podrás escribir una larga lista. Sin embargo, es importante que no te vuelvas loca intentando ser un paradigma de salud. Es siempre mejor que hagas caso al sentido común.
- No cargues un peso excesivo y no pases demasiado tiempo de pie.
- Procura hacer deporte, sobre todo andar, pero evita aquello que comporte mucho impacte o sea demasiado fatigoso.
- Descansa, siempre que puedas, con las piernas en alto. Tu circulación te lo agradecerá.
- Evita tomar la sauna durante tu embarazo y usar termas, especialmente durante el primer trimestre.
- No comas cualquier alimento en cualquier lugar, sobre todo si no está cocinado.
Recuerda que todos estos esfuerzos también le incumben a tu pareja, aunque él se lo pueda tomar de una manera más relajada. Es importante que estos hábitos se mantengan después en el entorno del bebé.
Más información y ayuda
Cómite Nacional para la Prevención del Tabaquismo
Información sobre el tabaco, Ministerio de Salud
Fundación de Ayuda contra la Drogadicción




