Semana 13
Reconoce algunas infecciones
Hay virus y bacterias que te pueden hacer pasar un mal trago en tu embarazo. No te preocupes, aquí van algunas claves de cómo evitarlos.
En la vida normal todos estamos expuestos a infecciones. Algunas tienen cierta importancia y de otras ni nos enteramos. La necesidad de evitar riesgos en las embarazadas hace necesario que nos mantengamos especialmente alerta en este sentido. Si eres propensa a sufrir algún tipo de infección informa a tu matrona para que lo incluya en tu historial.
Por lo demás, teniendo cuidado con la higiene y la seguridad alimentaria, no tendrás porque preocuparte. De todas formas, ante la menor sospecha de sufrir alguna, ve a tu médico.
Toxoplasmosis
A pesar de su popularidad es, hoy en día, muy poco frecuente. Se puede contagiar por el contacto con gatos desconocidos o con la ingesta de carne poco hecha o verdura mal lavada. Es un riesgo importante para el feto, así que no descuides la higiene en la cocina y descarta la comida que no te ofrezca confianza. Se trata normalmente con antibióticos.
Listeriosis
Es una infección alimentaria que se puede contraer con la ingesta de verduras mal lavadas, carnes y pescados poco hechos o lácteos sin pasteurizar.
Merece la pena tener cuidado, ya que dependiendo de su intensidad, puede ocasionar riesgo de aborto o parto prematuro. Para curarla es necesario administrar antibióticos.

Acude al médico si crees que tienes una infección
Rubeola
Todos hemos oído hablar de esta enfermedad alguna vez. Es un poco peculiar puesto que por sí misma no es grave, pero el feto puede sufrir problemas congénitos. Aparece en forma de ganglios inflamados y alteraciones en la piel.
No te preocupes, casi todas las mujeres están vacunadas y es muy difícil contraer esta enfermedad.
Varicela
Normalmente las mujeres adultas ya han pasado esta enfermedad en la niñez y son inmunes. Si no la has pasado, evita el contacto con personas contagiadas e informa a tu médico, puesto que, de sufrirla durante el embarazo puede ser un riesgo para el feto.
Infecciones urinarias
En general este tipo de infecciones son normales y tratables. Afectan al 10% de mujeres embarazadas y el objetivo en los casos más graves es evitar el nacimiento prematuro del bebé. Las mujeres que tienden a tener este tipo de infecciones tienen que controlarse y, al menor síntoma, ir al centro médico.
Estreptococo del grupo B
Es una bacteria inocua que se encuentra en la vágina de algunas mujeres. En caso de detectarla, las embarazadas son tratadas con antibióticos. Cómo siempre, si sufriste esta infección en el pasado hazlo constar en tu expediente médico.
Herpes genital
Se trata de un virus que produce alteraciones en la vulva y en el interior de la vágina. El riesgo más grande al que nos enfrentamos en este caso es el contagio del bebé durante el parto. Es por eso que si hace falta se realiza el parto por cesárea. Si tienes antecedentes habla con tu matrona para que conste en tu historial.
Citomegalovirus
Pertenece a la familia de los herpes y se contagia por la saliva o la orina. Si contraes esta infección hay posibilidades de contagio a tu feto, pero normalmente no supone grandes complicaciones. Cuida tus hábitos de higiene como por ejemplo lavarte las manos a menudo.




