El aborto natural
A pesar de que a ninguna mujer le guste pensarlo, lo cierto es que hay algunos embarazos que no llegan a buen puerto. Los motivos pueden ser muy diferentes y, a veces, no se puede hacer nada para evitarlo.
Es imposible hablar aquí de todos los motivos que se pueden encontrar detrás de un embarazo frustrado, entre otras cosas, porque en la mayor parte de los casos no se conocen. Muchas veces es el propio cuerpo el que determina que un embarazo no llegue a buen puerto. Se trata sin duda de un tema delicado que conviene que conozcas.
La naturaleza es sabia
A pesar de que pueda parecer un tópico, a veces la naturaleza hace su propia selección. Algunos de los abortos que se produzcan durante las primeras semanas son motivados porque el embrión no se está desarrollando bien.
Los inciertos comienzos
El riesgo más grande se da durante las 12 primeras semanas. En estos casos se habla de aborto precoz. La incidencia de este es alta, especialmente teniendo en consideración que muchas mujeres no llegan a saber nunca que se trata de un aborto y piensan que es
una menstruación tardía y abundante. En cualquier caso, no te obsesiones mirando el calendario. Disfruta con tu pareja desde el principio y lleva una vida sana, no puedes hacer nada más y estar preocupada no te ayuda.

Esperanza
Aborto tardío
Si la pérdida del feto se produce después de la semana 13, se habla de aborto tardío y es mucho menos frecuente. Se debe normalmente a un problema del útero y el peligro se puede detectar en los reconocimientos médicos. Por eso, si se tienen sospechas, el médico recomendará hacer reposo absoluto.
La temida pérdida de sangre
Una de las imágenes que preocupa a una embarazada es la de encontrar manchas de sangre en su ropa interior. Lo cierto es que una hemorragia vaginal importante acompañada de un fuerte dolor en la parte inferior de la espalda puede ser síntoma de aborto. Aún así no tiene que tratarse de un aborto. Recuerda que muchas mujeres embarazadas sangran por la vágina y finalmente tienen un bebé sano.
Algunas causas comunes
- Rechazo natural.
- Contacto con ciertos productos químicos y fármacos.
- Infecciones graves.
- Alteraciones cromosómicas.
- Problemas en el útero, en la placenta, en el cuello del útero, en los espermatozoides o en la implantación del óvulo.
- Graves desequilibrios hormonales.
- Producción de anticuerpos.
No te desanimes
El hecho que una mujer sufra un aborto no es definitivo: si bien es cierto que conviene dejar pasar un tiempo antes de intentar un nuevo embarazo, en la gran parte de los casos no hay secuelas posteriores y en un futuro se podrá ser madre.
Dale tiempo al tiempo
A pesar de que sea una cosa más habitual de lo que se piensa, afrontar un aborto no es nada fácil. Dale tiempo al tiempo si tienes que pasar por este trance. Ve despacio, descansa y piensa para asimilarlo mejor. No te precipites intentando quedarte embarazada de nuevo, y comparte tus sensaciones con tu pareja.
Máis información
Asociación Tanatología, Grupo de apoio




