La lactancia
La lactancia
Después de salir del vientre materno, lo primero que necesita el bebé es alimento. Darle el pecho es la mejor manera y la más sana para alimentarlo.
La leche puede ser natural, que proporciona la propia madre, mixta, combinando leche artificial y natural o artificial con preparados de leche maternal. Ten en cuenta que tanto la OMS, la Organización Mundial de la Salud, como los pediatras recomiendan optar por la lactancia natural, puesto que todo son ventajas para la salud.
La lactancia natural
Esta es la alimentación por excelencia puesto que le proporciona a tu bebé todas las sustancias nutritivas que necesita y anticuerpos que lo protegen de muchas enfermedades. Además, está demostrado que la lactancia materna favorece el desarrollo intelectual. Tiene que empezar lo más inmediatamente posible al nacimiento. En cuanto a la duración, depende del tiempo que quieras, y puedas, darle el pecho a tu hijo y cuánto de tiempo él estará interesado a hacerlo.
Ventajas también para ti
Los beneficios de este amamantamiento no son sólo para el bebé. Si decides dar el pecho, podrás recuperar más rápido tu peso anterior, reducirás el porcentaje de sufrir depresión postparto y tendrás menos posibilidades de sufrir osteoporosis y cáncer de mama o de ovarios.
El calostro
Te sorprenderá saber que la producción abundante de leche tiene lugar sobre el día 7 después del parto. Hasta este momento lo que sale por los pezones es un líquido conocido como calostro. No te preocupes: la naturaleza es sabia y con él garantizas todo lo que hace falta para la nutrición del bebé puesto que es rico en calorías, proteínas y anticuerpos.
Lactancia sencilla
En el hospital, después del parto, te explicarán como colocar el bebé, o los bebés, para que todo vaya bien. Hasta que encuentres la manera, elige un lugar cómodo y, si lo necesitas, pídele ayuda a tu pareja.
En cuanto a la posición, la espalda tiene que estar recta y el pecho suelto. El bebé tiene que estar muy cerca, pecho con pecho, mirando hacia ti y con la cabeza acostada en el antebrazo.

Dar el pecho es lo mejor
Con paciencia
Acerca tu hijo al pecho, no al revés, y no intentes colocar el pecho en su boca. Un buen truco es hacerle cosquillas en el labio inferior y esperar que abra la boca, entonces acércalo a tu pecho.
¿Cuando dar el pecho?
En un principio tu hijo necesitará mamar, tanto de día como de noche, con mucha frecuencia. Es recomendable que le des el pecho a demanda y despacio verás como irá marcando un horario. Deja que sea él quien te indique cuando no quiere más. Dar el pecho estimula tus glándulas mamarias y hará que el flujo de leche se adapte a sus necesidades.
De todas formas no lo levantes enseguida puesto que a veces puede dejar de mamar para después volver a empezar.
Lo mejor siempre al final
La leche del principio de cada toma es bastante espesa, tiene un alto volumen y una baja concentración en grasas. En cambio, la última leche es la más rica en calorías, lo cual favorece su crecimiento y fortalecimiento. Por eso es muy importante que el bebé vacíe bien cada pecho. Para facilitarlo recuerda que se recomienda empezar a dar el pecho por el último pecho de la vez anterior.
No te tiene que hacer daño
Si descartamos algunos casos de mujeres con problemas en los conductos de la leche o mucha sensibilidad, si sientes dolor al dar el pecho posiblemente el bebé no haya cogido bien el pezón. Las grietas del pezón suelen aparecer cuando el bebé coge sólo el pezón con las encías. Recuerda que su boca tiene que alcanzar toda la aureola. Pero si a pesar de estas recomendaciones tienes molestias, recuerda algunos principios que te ayudarán:
- Limita el tiempo de amamantamiento al pezón afectado.
- Da primero el pecho no afectado y haz un masaje al otro para estimular el flujo de leche.
- Utiliza sujetadores de algodón.
- Cambia con frecuencia los discos absorbentes para evitar la humedad.
- Si tienes los pezones muy secos o agrietados, utiliza lanolina.
La lactancia artificial
Es el pediatra quien determina la leche que tienes que utilizar para la lactancia artificial. Los biberones se tienen que esterilizar, ya sea en caliente o en frío. Las tetinas pueden ser de caucho o silicona y también se tienen que esterilizar. En la preparación del biberón hay que tener en cuenta la cantidad de polvo lácteo y adecuarlo a la cantidad de agua. Por eso utiliza el medidor y sigue al pie de la letra las instrucciones del envase. Tienes que vigilar la temperatura del biberón, dejando caer unas gotas de leche sobre la mano y notando que está tibia. La tetina tiene que estar siempre llena de leche, no de aire. Una vez tomado el biberón, el niño tiene que expulsar el aire; por eso se le puede ayudar golpeando suavemente su espalda.
La lactancia mixta
En este amamantamiento el bebé recibe leche de la madre más leche artificial. Es la solución cuando la madre no tiene suficiente leche o se tiene que incorporar de nuevo a su puesto de trabajo. En el primer supuesto se le dará al bebé el pecho y, a continuación, se le ofrecerá el biberón. Para las madres trabajadoras también es una buena opción, puesto que podrán sustituir alguna de las tomas por el biberón, que le puede dar otra persona. Se recomienda que sea el padre para crear lazos afectivos, sin la necesidad que la madre este presente. Muchas madres utilizan sacaleches para no tener que recurrir a la lactancia artificial.




