Sábado, 19 de mayo de 2012

Dormir y llorar


Durante el primer mes perderéis muchas horas de sueño. Pero hay algunos trucos que os pueden ayudar a llevarlo mejor.

Aunque os parezca increíble los bebés ya tienen su propio carácter. Por eso algunos padres pasan unas noches más o menos tranquilas, puesto que su niña es dormilona. Pero hay otros que se tienen que adaptar a los requerimientos de un bebé más inquieto y con el sueño más ligero.

Mucho más que un descanso

El tiempo de sueño para vuestro bebé es primordial. No sólo le ayudará a recobrar fuerzas, sino que activará su desarrollo y crecimiento. Esto pasa porque durante estas horas la hormona del crecimiento trabaja sin descanso. Por eso es primordial que le respetéis los ritmos de sueño y le ayudéis a sacar partido.

É normal que chore... pero saberás tranquilizalo

Dormir y llorar

Anarquía de sueño y vigilia

De todas formas tienes que saber que en los primeros meses los hábitos y ritmos del sueño en el bebé cambian a menudo. Necesitará comer varias veces por la noche pero el tiempo entre tomas será mayor a medida que crezca. La clave está en entender que el bebé pasa unas pocas horas despierto de las 24 que dura el día, pero repartidas sin diferenciar entre la noche y el día.

La clave es la rutina

Para poner las cosas en su lugar y acabar con el caos inicial, lo importante es que desde el primer momento intentáis crear una rutina. Mantened unos horarios más o menos estrictos para que el bebé entienda como se ordena el día. Por ejemplo, si normalmente lo bañáis, le dais de comer y lo ponéis a descansar para que duerma, el bebé acabará relacionando una cosa con la otra. Desde que note el contacto con el agua, sabrá qué pasará después.

Evitad los ruidos

La mayoría de las veces los padres primerizos vigilan de no hacer mucho ruido. Andan de puntillas por la casa y hablan en voz baja. No es necesario que os lo toméis al pie de la letra. Tratad de evitar ruidos repentinos y de mantener, cerca del bebé, un ambiente tranquilo y armonioso. Para ello, tendréis que cerrar algunas puertas; si os sentís inquietos por si llora, podéis utilizar un interfono. Manteniendo este criterio será suficiente, puesto que el bebé tiene que aprender a vivir y dormir con algunos ruidos de fondo, y no en un silencio absoluto.

Mantener la misma atmósfera

Un buen truco para que vuestro hijo coja el sueño y se relaje es mantener siempre el mismo ambiente. Podéis encender una luz muy suave, utilizar un juguete móvil para distraerlo o poner siempre la misma música relajada. De este modo el niño asociará el hecho con el descanso. Incluso podéis dejarle puesta la música durante un tiempo para que se relaje cuando, en medio de la noche, esté inquieta.

La mejor postura para dormir

Cada bebé es diferente y lo tenéis que ir conociendo. Por eso él mismo irá encontrando la mejor postura para dormir. Durante las primeras semanas se puede estirar boca por arriba o de lado. La postura más recomendada hoy en día es con la espalda contra el colchón, boca arriba.

Parece que así se reduce el riesgo de hipertermia y el bebé puede tener una mejor oxigenación al desaparecer el peligro de ahogarse con la almohada o con las sábanas; además, en esta postura puede ver su entorno. Si lo estiras de lado utiliza un tope hecho con una toalla envuelta o una pequeña almohada. Esta postura es la más indicada si regurgita o tiene vómitos nocturnos.

No lo cojas siempre

El primer impulso de los padres cuando sienten los llantos es correr para coger su pequeño. Según algunos especialistas no es siempre una buena idea cogerlo de la cuna cada vez que llora. Lejos de relajarse se puede excitar más. Tratad de mantenerlo en la cuna. Tocadle el pecho, la cabeza o la barriga para que se relaje, y cantadle bajito o habladle para que sepa que estáis a su lado.

Otros especialistas, sugieren que lo mejor es cogerlo lo antes posible, sobre todo los primeros meses, porque así verá reforzada su sensación de seguridad y confianza en los padres. Esto es una decisión personal y por lo tanto lo tenéis que discutir entre vosotros. Una vez decidido intentad ser fieles a aquello que habéis acordado pero dando un margen todo depende de las circunstancias. El bebé se acostumbrará a lo que vosotros lo acostumbráis.

Tranquilízale con tu cuerpo

Algunas veces todo esto no funciona. Ya habéis probado a darle de comer, le habéis cambiado el pañal, habéis mirado si tenía gases, pero sigue llorando.

Puede ser que se encuentre nerviosa. En este caso lo has de coger manteniéndola cerca de tu pecho, de pie o tumbada en tu cama. Siempre es mejor que haya contacto piel contra piel, así notará tu calor, tu corazón y tu olor. Si llora mucho tiempo intentad hacer turnos para cuidarlo. Oír como llora un bebé durante horas es agotador y sois vosotros quienes tenéis que estar relajados para poder tranquilizarlo.

Comentar

Estamos interesados na súa opinión con relación a esta información.
Se o desexa pode deixar o seu comentario